Análisis BioenergéticoPsiconeuroinmunología

¿Qué aporta al Análisis Bioenergético comprender la energía en términos bioquímicos?

bioenergético

Desde sus inicios, el Análisis Bioenergético (AB) ha ido incorporando aportaciones de otras disciplinas, lo que, sin duda ha hecho que nuestro saber sobre los factores energéticos y sus interacciones con lo psicoemocional se haya enriquecido, de ahí que considerar en nuestro trabajo los aspectos psicofisiológicos y bioquímicos del sistema viviente que es el cuerpo, nos dé la posibilidad de ampliar los recursos en nuestro abordaje psicoterapeútico.

En Análisis Bioenergético  trabajamos con las estructuras corporales, psíquicas, emocionales y relacionales que han quedado interrumpidas en su movimiento pulsional. Nuestro trabajo ya consiste en desarrollar la película, descongelar los fotogramas congelados, revelar los no revelados, rellenar los ausentes y/o restaurar los quemados, pero si además añadimos el conocimiento que nos proporciona la bioquímica, tendremos más herramientas para generar en aquellas personas que nos llegan tristes, confusas, desorientadas, sin sentido en la vida, estresadas, un poco más de energía:

Elevando el ATP.

1.- Si fuera necesario añadiendo suplementos alimenticios como: Ribosa, glutamina, magnesio, mucuna pruriens.

2.- Reduciendo  alimentos que  son nutritivos (en Africa salvan vidas) pero incorporan muchos antinutrientes produciendo patologías. Cereales, legumbres, azucares, lácteos, en edad adulta no tenemos enzimas para digerir los lácteos.

Es más interesante comer 3 veces al día que no 5 o estar constantemente picando, ya que nuestro sistema digestivo necesita descansar y no obligar a nuestro páncreas a estar produciendo constantemente insulina

3.- Añadiendo en nuestro día a día entre 20 o 30 minutos de ejercicio diario, y si es en ayunas mejor. Nos ayudará por ejemplo a evitar un hígado graso, un exceso de azúcar en sangre, diabetes tipo II, depresión, síndromes obsesivo-compulsivo.

4.- Reparando las barreras corporales. Llamamos barreras corporales a todas las zonas que están resguardando al cuerpo de la entrada de patógenos, como son: la boca, los ojos, los oídos, el intestino, la vagina, el ano, la piel, y aquí sería útil usar prebióticos y probióticos.
Podemos añadir a la anamnesis algunas preguntas como: ¿Tienes problemas de piel?, ¿Cómo están tus dientes?, ¿Cómo son las heces?, ya que el 80% de la serotonina la encontramos  en el intestino.

5.- Recuperando el biorritmo. Cerebro dominante durante el día y Sistema Inmune dominante durante la noche.

Y todo lo anterior tiene la finalidad de desbloquear, redistribuir y elevar la energía, porque somos Analistas Bioenergéticos, y en nuestro trabajo psicocorporal la comprensión del funcionamiento energético tiene gran importancia. No olvidemos el cuerpo, ya que SIEMPRE SE TRATA DE ENERGÍA Y SIN ENERGÍA NO HAY PARAÍSO.

Conclusión

Nuestro enfoque unitario recaba la necesidad de continuar con el estudio del funcionamiento total del cuerpo, donde se entrecruzan diferentes funciones (fisiológicas, energéticas, psíquicas…) que confluyen y se manifiestan todas en el comportamiento humano.

Un estrés emocional continuado está acompañado de un estrés fisiológico continuado, unidad psicosomática, produciendo un agotamiento energético que inunda tanto lo físico, los emocional, lo psíquico, lo relacional.