Jornadas en Lisboa

La depresión como un proceso neuroinflamatorio

A perro flaco todo son pulgas

El fin de semana del 1 de febrero de 2020, se realizaron en Lisboa las Jornadas de Análisis Bioenergético, donde presenté el taller A PERRO FLACO TODO SON PULGAS, (la depresión vista como una alteración neuroinflamatoria).

El objetivo del taller era hacer llegar a mis colegas una visión un poco mas amplia de la depresión, desde las nuevas investigaciones, incluyendo algunas herramientas de Psiconeuroinmunologia.

El recorrido del taller fue el siguiente: comenzamos explicando qué es la energía y cómo todos los sistemas del cuerpo (el sistema inmune, el sistema entérico y el cerebro) necesitan de ella.

Estamos diseñados para movernos, relacionarnos, desarrollar nuestra sexualidad, vincularnos, tomar decisiones. Pero, en la depresión ocurre todo lo contrario, ausencia de movimiento, de libido, de capacidad para tomar decisiones, y por el contrario, domina el aislamiento, la apatía, la inmovilidad, el bloqueo cognitivo. En definitiva, no hay energía.

Nuestra fábrica de energía se encuentra en el citoplasma de la célula. La mitocondria, un orgánulo citoplasmático de las células eucariotas, que tiene como principal función la producción de energía mediante el consumo de oxígeno, y la producción de dióxido de carbono y agua como productos de la respiración celular.

mitocondria

Ante cualquier acontecimiento con el que nos encontramos en la vida, necesitamos ATP una sustancia que se produce en las mitocondrias. Si carecemos de ella, estamos en un estado que se puede denominar como depresivo, sin energía, sin motivación, sin capacidad de tomar decisiones, sin apetencia de relaciones sociales.
En el taller hablamos de las situaciones de estrés, tanto físicas, como emocionales y psíquicas y del modo en que estas afectan a nuestra salud.
Cuando estamos en situaciones de estrés tenemos varias posibilidades de reacción para solucionarla:

  • Una de ellas será la confrontación, es decir, la lucha.
  • Otra reacción es la huida, “siento que no puedo”, “me faltan fuerzas”, “no sé como solucionarlo”.
  • Otra posibilidad es la congelación, el miedo me supera, me quedo paralizada/o”. Lo que a la larga se convertirá en una disociación o desconexión de mi cuerpo, con mis sensaciones y como consecuencia no serie consciente de lo que siento.
  • Y la opción más saludable será el contacto social. Pedir ayuda a las personas de confianza o que estén cerca.

En situaciones de conflicto o trauma, los ejes de estrés se ponen en alerta y también el sistema inmune.

Las reacciones del sistema inmune son: rubor, calor, dolor, inflamación y perdida de función.
Si el conflicto o el trauma no se resuelven, la inflamación continuara y terminará por convertirse en una inflamación de bajo grado. Alterando al sistema metabólico, al sistema inmune, al sistema enterito y al cerebro.
Las consecuencias de un estrés crónico son varias:

  • Ansiedad, insomnio, dolor muscular, alta presión arterial y debilitamiento del sistema inmune.
  • Enfermedades cardiacas, depresión y obesidad.
    Las personas que tienen depresión y ansiedad tienen un riesgo dos veces mayor de tener enfermedades cardiacas que las personas que no tienen estas afecciones.
  • Las investigaciones han demostrado que hay una relación entre el estrés crónico o agudo y el abuso de sustancias adictivas.
  • Trastornos gastrointestinales (úlcera gástrica, nauseas, diarreas, dolor abdominal, etc.
  • Trastorno del deseo sexual hiperactivo (perdida del deseo sexual).
  • Mayor indigencia de enfermedades infecciosas, autoinmunes y neoplásicas. En diversas enfermedades dermatológicas es estrés es un factor causal.

El eje intestino-cerebro

Las últimas investigaciones están estudiando la depresión como un proceso inflamatoria, el cual no empieza sólo en el primer cerebro, sino en el segundo cerebro, el intestino.

eje intestino cerebro

Cuando hablamos de intestino tenemos que hablar de microbiota.

La microbiota es el conjunto de bacterias y otros microorganismos que habitan en nuestro interior, y su equilibrio es esencial para la salud.
Es fundamental que nuestro intestino esté saludable ya que es aquí donde se sintetizan sustancias esenciales para nuestra salud, por ejemplo: ácidos grasos de cadena corta, vitamina K, vitaminas B, serotonina.

Los estados de estrés alteran nuestro intestino. Los enterocitos, que son como los ladrillos que sellan las paredes del intestino, se separan, creando un intestino permeable, dando origen a diversas molestias o enfermedades. Cuando esto ocurre el sistema inmune entra en acción creando sustancias inflamatorias (citoquinas proinflamatorias). Y a su vez el intestino se comunica con el cerebro a través de la autopista del nervio vago.

Esto es un esquema de lo dicho hasta ahora:

  1. CONFLICTO
  2. EJES DE ESTRES (eje SAM y eje HPA)
  3. APERTURA DE ENTEROCITOS
  4. ACTIVACION DEL SISTEMA INMUNE
  5. COMUNICACIÓN ATRAVÉS DEL NERVIO VAGO CON EL CEREBRO
  6. INFLAMACIÓN DEL CEREBRO

Tenemos un conflicto psico/emocional, un sistema inmune que no para de trabajar, y por lo tanto agotado, un intestino permeable, un cerebro inflamado.
Es decir, tenemos todos los ingredientes para estar en un estado depresión En la depresión nos aislamos socialmente.
No hay energía para pensar, comunicarse, hacer proyectos, tener motivación.
La persona deprimida no tiene la capacidad de relacionarse, y por lo tanto se aísla.

Jornadas en Lisboa

Para conseguir recuperarnos, es necesario crear un poco de energía, desbloquear los estados emocionales, soltar las contracturas físicas, reestabilizar el intestino y su conexión con el cerebro. de esta manera recuperaremos nuestra memoria, la capacidad de relacionarnos, de tomar decisiones, de ilusionarnos y crear proyectos.

Elena Guerrero.
Psicologa Clínica
CV 00692

39 comentarios en «La depresión como un proceso neuroinflamatorio»

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