Análisis Bioenergético

El Carácter

Tipologias del caracter

Estructura defensiva tanto a nivel psíquico como somático

Desde el nacimiento y la crianza el bebé es una célula completa, pero no desarrollada y por lo tanto no madura.

El cachorro humano es el único mamífero que se encuentra indefenso y dependiente durante un tiempo después del nacimiento, necesita el contacto y apoyo para desarrollarse, y sentir la seguridad que le proporciona el cuidado y la protección de los padres, o de quien haga la función materna y paterna. Esta seguridad se la proporciona el vínculo de protección que mantiene con ellos. Sentirse protegido, sin amenazas será el contexto adecuado para su desarrollo, madurez y exploración de su mundo.

Se sentirá seguro, libre de tensiones y el contacto con los demás será positivo, agradable. Tendrá la capacidad de desarrollar el contacto social, como punto importante de su seguridad.

Si lo dicho anteriormente no se realiza, nuestra fisiología cambia. Si en nuestro desarrollo no recibimos de las personas de las que dependemos el sostenimiento, el cobijo, el apoyo para el correcto desarrollo, es muy probable que nos sintamos inseguros, no adecuados y dominados por el miedo. Nuestra fisiología tendrá que activarse para defendernos y protegernos. El cuerpo, nuestro sistema digestivo, respiratorio, cardiovascular, hormonal, etc., se irán tensando y bloqueando a modo de defensa. Nuestro organismo hará todo lo posible para seguir viviendo, porque ésta es su finalidad, seguir viviendo a toda costa.

Para vivir es imprescindible la conexión, la confianza y la seguridad en las personas cercanas, y en el contexto en el que se vive. Si es así, nuestra fisiología responderá con fluidez, tranquilidad y flexibilidad, si no es así tendremos dificultades en la vida y en las relaciones.

Las teorías de Reich, Lowen, Siegel, Levine, y ahora la teoría polivagal de Porges, confirman que lo físico, emocional, racional y relacional, no pueden separarse, forman parte de una unidad. La salud mental y la salud física están interrelacionadas. Cuando nos defendemos ante un contratiempo o conflicto ya sea agudo o crónico, todos nuestros sistemas reaccionan como una unidad. El sistema se altera y, el sistema muscular se contrae, en un intento de controlar y defendernos.

sistema nervioso autonomo

Y es desde esta unidad que abordamos el trabajo psicoterapéutico, en donde es imposible separar el contenido del continente. Lo que se dice es tan importante como el cómo se dice (la prosodia).

Sabemos de la importancia de la homeostasis del sistema nervioso autónomo, y de cómo se altera tanto con agentes estresantes físicos como psicoemocionales. Cuando nuestro cuerpo entra en modo defensivo, también lo hace nuestro cerebro.

El conjunto de todas las defensas psíquicas y físicas es a lo que llamamos carácter.
Explicaré resumidamente la función del sistema nervioso autónomo para comprender mejor cómo se gesta el carácter.

Cuando estamos en situación de estrés o conflicto físico, emocional o relacional, nuestro sistema nervioso se activa para resolver y defendernos.

El sistema nervioso autónomo está formado por el sistema simpático y el parasimpático, cada uno tiene reacciones defensivas diferentes.

El SN simpático usará las defensas de huida y ataque, mientras que el SN parasimpático usará desde el Nervio Vagal Ventral el compromiso social y desde el Nervio Vagal Dorsal la inmovilización.

Todas son reacciones posibles, y su función es resolver la situación o/y defenderse para poder vivir.

La conectividad es la habilidad de regular mutuamente de forma sincrónica y recíproca el estado fisiológico y el comportamiento. Dicho de otra manera: “Un contacto social de apoyo regula nuestro sistema nervioso autónomo, rebajando las reacciones defensivas, y permitiendo una mayor capacidad de percepción y conexión para tomar decisiones”.

El sistema nervioso regula los órganos internos y también la conexión social, en la cual nuestro sistema nervioso envía señales al sistema nervioso de los otros. Enviamos señales de seguridad, usando la entonación de voz, el gesto, la mirada, la postura corporal. Básicamente le decimos al sistema nervioso de otra persona: “estás a salvo, puedes acercarte a mí”. Y una vez que el cuerpo se sienta seguro para acercarse al otro, puedes abrazar y tocar, porque entonces nos volvemos accesibles, el conflicto o la situación de estrés se termina y resuelve. Primero la conexión social y luego el vínculo social.

Al contrario, cuando estamos en situaciones de conflicto, nuestra fisiología cambia a un estado más movilizado y defensivo: Nuestra musculatura se tensa creando un muro de protección, todos nuestros sistemas están en fase de alerta, y nuestra mente está más atenta y desconfía de los demás.

Si el estado de defensa se produce en cortos períodos de tiempo, agudos, estos no producen ningún tipo de alteración, pero, si el periodo de conflicto es continuado y este se convierte en la normalidad, nuestros sistemas digestivo, respiratorio, circulatorio, y sistema nervioso autónomo, se quedan anclados en estado de alarma, y la función para la que están creados comienza a alterarse, dando lugar a problemas con la digestión y el intestino, problemas respiratorios, circulatorios, sistema nervioso alterado y angustiado constantemente, miedo sin sentido, se potencia por lo tanto el aislamiento, etc.

Cuando nos tenemos que defender de manera continuada, necesitamos crear una estrategia defensiva, el carácter.

El carácter es la manera en la que nos hemos defendido ante situaciones físicas, emocionales y sociales. Es un conjunto de tensiones físicas y psíquicas que configuran una forma de comportarse, de relacionarse y enfrentarse a la vida.

El tipo de conflicto, la intensidad de la situación y el momento en que lo vivimos, nos llevará a resolverlo y si no es posible a crear una manera de vivir con el conflicto.

El carácter es una defensa duradera y crónica. Podremos suavizarla y hacer que sea más flexible si la trabajamos a nivel psicosomático y social.

En Análisis Bioenergético podemos encontrarnos con varias tipologías de carácter. Y cada una de ellas tiene una manera de defenderse física, emocional y una manera de vincularse diferente:

Tipologias del caracter

 

Tipologías del carácter

Caracter esquizoideEsquizoide: Este carácter tiene un marcado sentimiento de rechazo desde los primeros meses de vida, su gran temor es no sobrevivir.
Su tendencia es defenderse retirándose hacia adentro, disociandose. Perdiendo contacto con el mundo exterior, con la realidad.
Uno de los puntos importantes a trabajar en psicoterapia es crear su derecho por existir, con el apoyo suficiente para sentir su cuerpo y el mundo como un lugar seguro, no amenazante para la vida.

caracter oralOral: Siente una gran necesidad de sentirse apoyado/a y sostenido/ a, por esta razón busca constantemente estar cerca de los demás.  La experiencia es la de privación y como consecuencia la sensación de vacío.

psicopaticoPsicopático: Han sido personas manipuladas para la satisfacción de los padres. Por lo tanto, aprende a controlar a los otros y haciendo que los demás dependan de él/ella.

masoquistaMasoquista: El ambiente familiar donde ha crecido ha combinado el amor con la presión. En las relaciones quiere agradar y contiene aquellas emociones que considera negativas y la única manera de expresarlas es a través de la queja.

 

caracter rigidoRígida/o: Las personas rígidas tienen una gran dificultad para entregarse a las emociones. Prefieren la libertad a la entrega amorosa.

Suelen se ambiciosos, y competitivos.

Todas las estructuras anteriores se mantienen en una situación de tensión constante, de estrés.

Cada una de estas estructuras de carácter tienen un tipo de vínculo diferente y un conjunto de tensiones físicas y emocionales diferentes.
Por este motivo trabajamos de manera diferente con cada una de ellas. Aunque hay una base común en el trabajo psicoterapéutico:

  • Lectura corporal
  • Respiración
  • Flexibilización de los bloqueos físicos y psíquicos
  • Canalización de las emociones contenidas
  • Análisis de contenidos.
  • Reestablecer los vínculos emocionales.

Todo ello encaminado a recuperar la unidad psicoemocional corporal.

Algunos textos que os pueden interesar:

  • Bioenergética: A. Lowen
  • El lenguaje del cuerpo: A. Lowen
  • La depresión y el cuerpo: A. Lowen
  • Análisis del Carácter: W Reich
  • Una voz no hablada: P. Levine La teoría polivagal: S. Porges

Dibujos del manual de técnicas en Análisis Bioenergético Autoras: Vincentia Schroeter y Barbara Thomson

 

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