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¿Qué aporta al Análisis Bioenergético comprender la energía en términos bioquímicos?

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Desde sus inicios, el Análisis Bioenergético (AB) ha ido incorporando aportaciones de otras disciplinas, lo que, sin duda ha hecho que nuestro saber sobre los factores energéticos y sus interacciones con lo psicoemocional se haya enriquecido, de ahí que considerar en nuestro trabajo los aspectos psicofisiológicos y bioquímicos del sistema viviente que es el cuerpo, nos dé la posibilidad de ampliar los recursos en nuestro abordaje psicoterapeútico.

En Análisis Bioenergético  trabajamos con las estructuras corporales, psíquicas, emocionales y relacionales que han quedado interrumpidas en su movimiento pulsional. Nuestro trabajo ya consiste en desarrollar la película, descongelar los fotogramas congelados, revelar los no revelados, rellenar los ausentes y/o restaurar los quemados, pero si además añadimos el conocimiento que nos proporciona la bioquímica, tendremos más herramientas para generar en aquellas personas que nos llegan tristes, confusas, desorientadas, sin sentido en la vida, estresadas, un poco más de energía: Sigue leyendo

El Cerebro egoísta

El cerebro egoista

Supongo que habéis oído hablar de la teoría del cerebro egoísta de Achim Peters, un investigador alemán. Anteriormente a su teoría , “El cerebro egoísta” se creía que la energía se repartía por todo el cuerpo por igual. A Peters afirma que el cerebro se comporta egoístamente mediante el control de los flujos de energía, de tal manera que el cerebro se asigna energía a si mismo antes que a cualquier otro órgano. Si hay carencia de glucosa, el cerebro se apropia de la energía que necesita, no sufre, los que sufren son los otros órganos, ya que el cerebro sacará energía de donde sea.
A pesar que su masa constituye sólo el 2% del peso total del cuerpo, consume el 20% de los hidratos de carbono ingeridos durante un período de 24 horas, esto corresponde a 100 g de glucosa por día, o la mitad de la necesidad diaria de un ser humano.
Leo Pruimboom, investigador holandés, psiconeuroendocrinologo, creador de Natura Fundation. Realizó el siguiente test (TSST, Trier Social Stress Test) para comprobar que efectivamente en condiciones normales el cerebro es egoísta, y por lo tanto, el sistema más importante del cuerpo, pero, cuando el Sistema Inmune está activado, es éste el que necesita recoger toda la energía, siendo entonces superior al cerebro.

Leo Pruimboom pidió  a un grupo de estudiantes que pusieran su mano en una vasija con hielo, sin saber los estudiantes, cuánto tiempo la iban a mantener, produciendo con ello un ESTRÉS FÍSICO.

Después les pidió que fueran contando hacia atrás restando 7 al dígito 2000, 1993, 1986, 1979, 1972, 1965, 1958, 1951, si se equivocaban volvían a empezar, lo que les llevaba a un ESTRÉS PSÍQUICO.

Y lo anterior se realizó delante de un jurado, activándose en este caso el ESTRÉS SOCIAL.

De esta manera, comprobó que ante esta situación de estrés el Glut 1 (que es un transportador de glucosa) del Sistema Inmune era superior al Glut 1 del cerebro.

Imaginemos una situación de estrés puntual como es la gripe. El cerebro en esa circunstancia solo quiere dormir y no relacionarse con nadie, pues no tiene glucosa suficiente para desarrollar sus actividades, ya que es el Sistema Inmune el que está en activo.

Ante una situación de estrés pasajero, el cerebro necesita un plus de glucosa y empieza a fabricar cortisol para producir gluconeogénesis e inhibir al SI; consiguiendo inhibir al Sistema Inmune solo en aquellas personas que no tienen una patología crónica, es decir, en las personas más sanas, pudieron en este caso llegar a una homeostasis.

Sin embargo; ante un estrés continuado (maltrato, abusos, paro…) el cerebro está agotado, ya no recibe la cantidad de ATP que necesita puesto que es el Sistema Inmune quien domina, por lo que será fácil el desarrollo de enfermedades tales como: Alzheimer, Demencia, Parkinson, Fibromialgia, Dolor Crónico, Depresión Mayor, Despistes, Olvidos, Diabetes tipo II, Obesidad, etc.
Recordar que los vínculos inseguros se mantienen en un lecho de estrés continuado.

Si el Sistema Inmune gana al cerebro es el paso a la patología. Se ha hecho dueño de la situación y la consecuencia una vez que ya está agotado, es robar energía a otros órganos, descomponer el tejido propio para seguir obteniendo glucosa. Es aquí donde aparecen las enfermedades autoinmunes.

El Sistema Inmune roba la energía del cartílago, del tejido conjuntivo, del tejido muscular, incluso, del tejido más duro del cuerpo, los huesos. Comienza a descomponer calcio, produciendo Osteoporosis, Caries, Gingivitis, Periodontitis, etc. Roba tanta energía que reduce de tamaño todos los órganos, mermando incluso el metabolismo basal.

Y vuelvo a repetir, ésta es la situación en la que muchos de nuestros pacientes nos llegan a las consultas, agotados energéticamente, con patología física y psíquica, con un biorritmo desecho, con problemas de sueño…

Leo Pruimboom

Nuestro carácter, es la mayor y más duradera resistencia

Nuestro carácter

Nos acostumbramos a enfrentarnos a distintos desafíos de la misma manera, con patrones fijos, creando una rigidez mental y física. Creo que lo peor que nos puede ocurrir es la inflexibilidad y el carácter se caracteriza por su rigidez.

Tomo una frase de B. Hilton “Lo que hay que restituir es el derecho de los sentimientos que no pudieron ser sentidos ni expresados en su momento. Se trata de abrir la historia congelada”.

Todo síntoma busca expresar lo que ha quedado bloqueado. Es un fotograma que repetimos y repetimos con la esperanza de ser atendido o escuchado. ¿Salir del fotograma y desarrollar nuestra película, será nuestra finalidad? Sigue leyendo